Caja de madera decorada modelo “Tartas”

Mi amiga Pili va a ser mamá dentro de muy poquito. Mientras espera pacientemente a que llegue Lucía, hace tartas de fondant y galletas decoradas sin parar.

Hace ya un tiempo me pidió una de mis cajas decoradas a mano. Tengo ya varias por casa, y otras tantas en el taller… En cuanto vi este dibujo no lo dudé ni un momento: ¡¡era perfecto para ella!! Para guardar alguno de sus pingos reposteros, cortadores de galletas, decoraciones de azúcar, colorantes… O incluso para archivar sus truquitos y recetas 🙂

Este fue el resultado final:

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El interior está pintado con pintura acrílica y con patina, que es lo que le da ese efecto desgastado y vintage, tan acorde con el dibujo. En la tapa puse algunos recortes del dibujo original, pero no quería sobrecargarla demasiado. El fondo aunque no se ve, está forrado igual que la tapa.

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¡¡Espero que mi amiga Pili disfrute mucho de su cajita personalizada!! Y si algún día ella quiere / me deja / y le convenzo, os enseñaré alguna de sus creaciones reposteras, porque es una verdadera AR-TIS-TA!!

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La verdad es que me ENCANTA esta cajita, ha pasado a ser una de mis favoritas sin duda. Aquí os dejo el enlace de otra de mis cajas de madera decoradas que os enseñé hace un tiempo. Poco a poco iré subiendo las que me faltan por enseñaros.

¿Qué os parece, os gusta? ¡Gracias por pasaros y comentar! 😉

Macetas decoradas

Ya os conté hace poco que he aprendido una nueva técnica para hacer cajas decoradas, aunque podemos aplicar esta misma técnica para decorar, por ejemplo, macetas de barro.

Siempre me han gustado mucho las plantas, aunque he de reconocer que su cuidado no se me da demasiado bien. Al final, las únicas que me han sobrevivido son las que necesitan de pocos cuidados, esas que da igual que no las riegues en una semana como que de repente les eches una botella entera de agua. Plantas todoterreno, vamos… Por ello al final me acabo comprando plantas artificiales, que decoran igual de bien y requieren menos dedicación. Hoy en día hay muchísimas opciones de plantas y flores que parecen completamente naturales y dan el pego totalmente.

Sin embargo, en el mundo de las macetas nunca había encontrado nada parecido. Están las clásicas de barro, o como mucho las típicas de colorines o con algún detalle. Con la técnica de las servilletas pueden personalizarse completamente, y además están tratadas para poder estar también en exteriores.

macetas decoradas 2

Aquí podéis verlas con más detalle. En este caso me gusta más una planta más sencilla y en tonos más unificados y suaves (verdes, blancos…) para que la maceta resalte más. Pero como siempre, ¡para gustos están los colores!

macetas decoradas 1

¿Qué os parece, os han gustado? Estas en concreto no las he hecho yo, pero en cuanto acabe las cajas que estoy haciendo ahora, ¡me pongo con una!

Como siempre, podéis dejar vuestros comentarios aquí abajo, estaré encantada de leeros 🙂 ¡Gracias por pasar!

Cajas de madera decoradas: mis comienzos

Me encantan las manualidades, o lo “handmade” o “craft” como se dice ahora, y ese es uno de los grandes motivos por los que abrí este blog. Aunque realmente me faltan horas en el día para poder hacer todo lo que me gustaría…!!

Tengo una suegra que vale un valer. Tan pronto te hace unos pimientos de rechupete, te quita una mancha que ya dabas por imposible, que te restaura un mueble. A las dos nos gusta la decoración, y hace poco dio con una profe de excepción, Blanca, para que le enseñara una nueva técnica que ya sabíamos de antemano que nos iba a encantar y a la que podríamos sacar mucho partido: el estampado con servilletas. Sí, sí, con una simple servilleta de papel (de las bonitas!) podemos cambiar radicalmente una caja de madera, un mueble, una maceta o incluso la pantalla de una lámpara.

caja de madera decorada

Materiales necesarios:

  • Una caja de madera al gusto (que podemos encontrar en cualquier bazar)
  • Servilletas de papel decoradas, según el tamaño de la caja necesitaremos más o menos
  • Cola, goma laca, pintura y cera
  • Pinceles, lija y tijeras

El resultado: una preciosa caja completamente personalizada. Transformación total. Parece pintada a mano, y tiene un toque envejecido que le hace parecer mucho más artesanal (y es que realmente es hecha a mano 100%!!)

Para que podáis verla con más detalle, aquí os dejo todas las vistas laterales y del interior.

Os dejo un enlace al blog de Blanca, la profe. Una magnífica restauradora de Zaragoza.

Pronto os mostraré más creaciones 🙂 Ésta ha sido la primera caja que he hecho con esta técnica, pero desde luego, ¡no será la última! Es ideal para decorar por supuesto, pero también para regalar dando un toque diferente al “envoltorio”.

¿Qué os ha parecido? ¡Espero vuestras opiniones en comentarios! 😉